domingo, 31 de agosto de 2008

Flechazos

¿Por qué seguir creyendo en los flechazos? Si duelen... Porque siempre seguiré siendo una soñadora. Si hay que echarle valor para sacarse la flecha y esperar a que cicatrice la herida, mala suerte. Pero veces los flechazos compensan. Las menos. Sólo por esos flechazos correspondidos, los que duran eternamente, merece la pena estar alerta esperando a que Cupido aparezca en cualquier lugar y en cualquier momento, y dispare.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Voces

Mi yo está dividido en dos. No me atrevería a decir que a la mitad, porque creo que una de las dos partes es más fuerte y a veces le da collejas a la otra, que se piensa más inteligente. Oigo dos voces. La que me habla por la oreja izquierda me dice que debo volar, cortar las cuerdas que me atan y agitar las alas con toda mi energía hasta llegar a algún lugar lejano, en el que tengo que cambiar divisas, hablar en un idioma que desconozco, utilizar un transformador de corriente y e intentar comer con un instrumento que no trae libro de instrucciones. La otra voz, la que me susurra por la oreja derecha es mucho más discreta, pero consigue salirse con la suya y hacerme dudar. Intenta convencerme de que mi vida necesita estabilidad, que ya me están creciendo las raíces y debo plantarlas en algún sitio, ya sea maceta de interior o un gran bosque lleno de vida, compartirme con alguien que a todas luces, tarde o temprano, traicionará el único requisito indispensable para permanecer a mi lado: la honestidad. Intento taparme los oídos, pero el eco de esas voces resuena en mi cabeza. Pongo la música muy alta para callarlo, pero tampoco funciona...

sábado, 23 de agosto de 2008

Desde los afectos

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo,
Que nadie establece normas salvo la vida,
Que la vida sin ciertas normas pierde forma,
Que la forma no se pierde con abrirnos,
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente,
Que no está prohibido amar,
Que también se puede odiar,
Que el odio y el amor son afectos
Que la agresión porque sí hiere mucho,
Que las heridas se cierran,
Que las puertas no deben cerrarse,
Que la mayor puerta es el afecto,
Que los afectos nos definen,
Que definirse no es remar contra la corriente,
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja,
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio,
Que negar palabras implica abrir distancias,
Que encontrarse es muy hermoso,
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
Que la vida parte del sexo,
Que el "por qué" de los niños tiene un porqué,
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad,
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana,
Que nunca está de más agradecer,
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo,
Que nadie quiere estar solo,
Que para no estar solo hay que dar,
Que para dar debimos recibir antes,
Que para que nos den hay que saber también cómo pedir,
Que saber pedir no es regalarse,
Que regalarse es, en definitiva, no quererse,
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos,
Que para que alguien "sea" hay que ayudarlo,
Que ayudar es poder alentar y apoyar,
Que adular no es ayudar,
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara,
Que las cosas cara a cara son honestas,
Que nadie es honesto porque no roba,
Que el que roba no es ladrón por placer,
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo,
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte,
Que se puede estar muerto en vida,
Que se siente con el cuerpo y la mente,
Que con los oídos se escucha,
Que cuesta ser sensible y no herirse,
Que herirse no es desangrarse,
Que para no ser heridos levantamos muros,
Que quien siembra muros no recoge nada,
Que casi todos somos albañiles de muros,
Que sería mejor construir puentes,
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve,
Que volver no implica retroceder,
Que retroceder también puede ser avanzar,
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol,
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?

Mario Benedetti

viernes, 2 de mayo de 2008

Cenita


Noche con olor a kimchi, empanadillas chinas, licor de champú japonés, chistes que no hacen gracia, una oveja tokiota que quiere ser neocelandesa, lágrimas, acordes de guitarra, Canadá y Japón, duros de 20 céntimos, Cacique con hielo...

jueves, 10 de abril de 2008

Match point


- Es así... ¿Me permites?
- Por favor.
- Hay que inclinarse y acompañar la pelota.
- Me iba bastante bien hasta que has aparecido tú.
- Aah... Mi eterno destino. Y, dime, ¿qué hace una preciosa americanita jugadora de ping pong mezclada con la clase alta inglesa?
- ¿Te han dicho alguna vez que tienes un juego muy agresivo?
- ¿Te han dicho alguna vez que tienes una boca muy sensual?
- De lo más agresivo...
- Lo mío es competir. ¿Te resulta molesto?
- Tendré que meditarlo un rato.

Woody Allen, 2005

viernes, 14 de marzo de 2008

Una mañana cualquiera, en un tren cualquiera, unos ojos cualesquiera

Cada mañana desde hace unas tres semanas me subo al mismo tren, dirección Martorell. Cada mañana, a las 7:24, otras muchas personas hacen lo mismo. Al entrar en el tren atestado de gente desde el gélido amanecer, se me empañan las gafas. Nunca hay asientos libres, así que me quedo de pie haciendo los sudokus diarios de un periódico gratuito. No me importa, porque sé que dos paradas después el vagón se quedará casi vacío y podré elegir el rincón más solitario para poder sumergirme en el libro de turno. Desde el primer día me sorprendió cómo se podía reunir en un sólo lugar gente de orígenes tan dispares. Chinos, ecuatorianos, senegaleses, indios, peruanos, marroquíes, catalanes, rumanos... todos compartiendo un mismo destino: Sant Cugat, posiblemente para trabajar en cadenas de montaje en fábricas. Un amalgama de colores entrelazados en los asientos del tren. Algunos dormitan con la cara pegada al cristal, aquellos para los que el idioma no es una barrera hojean el periódico, de fondo el rumor de un Babel contemporáneo. Todos llevan una mochila o una bolsa de plástico, en la que intuyo que llevan el almuerzo preparado la noche anterior. Casi todos cubren su cabeza con una gorra o un gorro de lana, aunque dudo si será para protegerse del frío de la mañana o por exigencias laborales. Esta estampa siempre me pareció de una gran belleza. Aparte de eso, nada tenía de especial este ritual diario hasta esa mañana, no recuerdo exactamente cuándo, un día cualquiera. Levanté la vista y miré hacia el final del vagón. La escena que se presentó ante mis ojos me conmovió enormemente. Aún no sé por qué, creo que fueron aquellas miradas que se cruzaron con la mía (la mayoría de las que se encontraban en mi campo de visión, puesto que era prácticamente la única mujer del vagón y mi ropa no parecía la de una trabajadora más, así que captaba fácilmente la atención). Todas tenían un brillo especial, como si en el fondo de sus pupilas escondieran algo sobrenatural. Sobre un mosaico de pieles de todas las tonalidades posibles, aquellos ojos, con un cierto aire de melancolía como incorporado de serie, translucían vida. Mucha más de la que puedo percibir en las miradas de mi cotidianidad. Posiblemente, todos esos ojos guarden una historia que merece la pena ser contada y cuya voz quizás nadie eschuche nunca. Si nuestras fronteras son de mantequilla, me habría gustado saber de qué material están construidas sus almas, sus vidas, sus sueños, sus miradas. Nunca más ha vuelto ha asaltarme esa sensación. Desde esa mañana, todos los días han vuelto a ser un día cualquiera en un tren cualquiera.

lunes, 3 de marzo de 2008

Trampas

Fue una muy desagradable sorpresa el descubrir hace un par de días que el Partido Popular utilizó de manera totalmente ilegal y sin ningun permiso previo la cancion La Trampa, escrita por mí e interpretada en buena amistad con Tonino Carotone. Con el agravante de hacerlo para un vídeo partidista, electoralista y denigrante para terceros.Es de notoriedad pública que no tengo ninguna simpatía por el Partido Popular. Tampoco ellos nunca se cortaron en respaldar varias criticas a mi forma de ser o a mi trabajo. Entonces, lo que yo trato ahora de entender es porque el Partido Popular se toma la licencia divina de utilizar la obra de gente que no le gusta. Y desde luego, por qué en su gran cruzada por una "normalidad" rancia, absurda e incomprensible, el Partido Popular se permite utilizar la música e interpretación de artistas que nunca se definieron como normales. ¿Será que artistas "normales" según los criterios del PP no existen? Puede ser que sí, puede ser que no; no lo sé ni me importa, porque al fin y al cabo todo acabaría en un debate estéril y sin futuro. Pero hoy en concreto estoy bien seguro de que esa persona idealizada e irreal que ellos sueñan no soy yo. Y ya que estamos, desde estas líneas hago un llamamiento a que vayamos tod@s a votar el domingo por cualquier partido que no sea el Partido Popular y evitar así lo peor que nos pueda pasar a tod@s estos próximos cinco años.

Siempre atento y feliz día (...dentro de lo que cabe...), Manu Chao